El páramo de Santurbán es el ecosistema más importante del nororiente colombiano, provee agua dulce a más de tres millones de personas y es el hábitat de importantes especies de flora y fauna.
Comprometida con su conservación y protección, Organización La Esperanza, Asociado de ALPAR en Colombia, desarrolló el Árbol de La Esperanza, una alternativa para rendirle tributo a la vida, exaltando los momentos especiales de nuestros seres queridos con especies nativas que se plantan en el bosque altoandino, para rendirle homenaje a la persona y garantizar la regulación hídrica de la cuencas de los ríos Pamplonita y Zulia, importantes afluentes de la región.
El Árbol de La Esperanza está enmarcado dentro del Proyecto “miPáramo”, una de las cinco líneas estratégicas de la Alianza Biocuenca, fondo de agua de Norte de Santander, que en tan solo año y medio de operación se ha consolidado como el más innovador de Latinoamérica; con una meta global de un millón de árboles plantados.
El proyecto ha beneficiado a 400 familias campesinas, con planes de reforestación en predios concertados y la conservación de 2.100 hectáreas, 300 restauradas y 200 más en producción sostenible, con impacto sobre 8 municipios de Norte de Santander: Mutiscua, Pamplona, Pamplonita, Cácota, Cucutilla y Salazar de las Palmas. Igualmente, mientras se conforma el fondo de agua de Santander, que deberá desarrollar acciones similares para restaurar y conservar las cuencas de los ríos Suratá, Tona, Riofrio y Alto Lebrija, la Alianza Biocuenca ha suscrito un acuerdo con el acueducto de Bucaramanga para reforestar áreas de los bosques del municipio de Suratá.

Cabe destacar que cuando una persona realiza un aporte a través del “Árbol de La Esperanza”, además de rendir un tributo a la vida, contribuye con la sostenibilidad de las familias campesinas de la región, que encuentran alternativas agrícolas rentables que desincentivan la necesidad de expandir su producción hacia zonas protegidas.
Los dineros recaudados a través de este modelo, son entregados a la Alianza Biocuenca, que se encarga de plantar las especies avaladas por Corponor, autoridad ambiental del Departamento de Norte de Santander, dar acompañamiento técnico especializado durante 18 meses, tiempo necesario para que la planta pueda continuar con su proceso natural de desarrollo y georreferenciar cada árbol con el nombre de la persona a la que se le rinde homenaje, para que el aporte pueda ser consultado en www.alianzabiocuenca.org






