Abordar la pérdida desde el punto de vista de un niño puede llegar a convertirse en un proceso complicado. Entre otros aspectos, exige la adaptación de su entorno. Por este motivo, Grupo Albia, empresa afiliada a ALPAR en España, cuenta en sus instalaciones del Tanatorio-Crematorio Municipal de Torrejón de Ardoz (Madrid), con una zona especialmente diseñada para la expresión emocional y el acompañamiento profesional a los más pequeños. Se trata de una sala para la atención del duelo infantil.
El espacio se ha decorado teniendo en cuenta la capacidad de comprensión de cada niño según su edad, convirtiéndose en una experiencia sensitiva -además de física- que acoge y canaliza las emociones de los más pequeños. Lo hace a través de la imaginación, la creatividad y la lectura. Para conseguirlo, se ha utilizado una combinación de colores pastel. Éstos evocan calma y serenidad, junto a otros más vitales e intensos como el azul.
Además, la zona infantil cuenta congrandes ventanales que aportan luz natural, conectándola con el entorno y los espacios verdes del centro. Destacar también que el equipo de profesionales del Tanatorio-Crematorio Municipal de Torrejón de Ardoz posee una amplia experiencia y conocimiento en los diferentes procesos de duelo. Además, están formados específicamente en duelo infantil. De esta manera pueden asesorar de forma adecuada a los adultos que acompañan a los niños durante el proceso.
Cabe destacar también que el equipo de profesionales del Tanatorio-Crematorio Municipal de Torrejón de Ardoz posee una amplia experiencia y conocimiento en los diferentes procesos de duelo. Además, están formados específicamente en duelo infantil. De esta manera pueden asesorar de forma adecuada a los adultos que acompañan a los niños durante el proceso.
Tres ambientes diferenciados
La sala se divide en tres ambientes diferenciados. Están basados en la importancia de la expresión de los sentimientos a través de la imaginación y el juego. Primero, Mundo Emociones, donde los niños pueden dibujar, leer un cuento o charlar y compartir pensamientos, recuerdos, dudas u otras sensaciones vinculadas a la pérdida. Después, Mundo Sensaciones, diseñado para la experimentación sensorial. Aquí, los más pequeños contarán con una pizarra magnética en la que dibujar o escribir sus recuerdos, así como mensajes de despedida y de cariño al ser querido que han perdido. Por último, Mundo Serenidad, creado para la relajación y la calma. En él, los niños pueden dejarse llevar por las emociones que les evoquen la música y las proyecciones audiovisuales.
Un lugar en el que expresar sus emociones
“Los sonidos, la luz, los colores de las paredes, los juegos que estimulan la imaginación, los cuentos y los rincones cómodos y agradables para la lectura y el dibujo hacen de este espacio un lugar apto, ideal y estimulante para compartir relatos, emociones y experiencias entre el adulto y el niño. Es imprescindible que los más pequeños cuenten con un momento y lugar en el que expresar sentimientos vinculados a la pérdida”, asevera Marian Carvajal, Responsable de Atención Emocional de Grupo Albia.






