“Las organizaciones de todos los tamaños y verticales necesitan contar con las herramientas suficientes para medir el estado real de la ciberseguridad en sus empresas. La nueva realidad indica que las empresas ahora tienen una mayor exposición a sufrir ciberataques, producto de la adopción de modalidades como el home office. Ante esta realidad los CISOs deben medir el compromiso de manera intencional y continua, como la única respuesta para saber cuándo y cómo se comunican sus activos informáticos con la infraestructura maliciosa”, comentó Ricardo Villadiego, CEO y fundador de Lumu Technologies.
1. Las empresas romperán con el SIEM (o por lo menos lo intentan): Tradicionalmente los SIEM (Sistema de Gestión de Eventos e Información de Seguridad) han sido un elemento permanente de la ciberseguridad por más de dos décadas, pero ante las nuevas tecnologías que facilitan su vida, los equipos del SOC (Centro de Operaciones de Seguridad), empezarán a preguntarse si este sistema merece seguir siendo la parte principal de sus operaciones.
2. Los modelos de trabajo híbridos hacen que la ciberseguridad sea un desafío aún mayor: Con los equipos que se trasladan de la oficina al hogar, los operadores de seguridad tienen que supervisar una esfera de amenazas aún más amplia y dinámica, así como un mayor número de herramientas que introducen vulnerabilidades adicionales. Por lo tanto, la visibilidad de los riesgos será más necesaria que nunca.
“La transformación digital nos llevó a implementar diferentes niveles de tercerización al interior de las organizaciones para atender una nueva estructura de trabajo colaborativo. Hoy se extendió el uso de productos, servicios y el manejo de datos con los aliados. Un desafío importante para el próximo año en las organizaciones será extender el control del riesgo en ciberseguridad a todos los colaboradores”, Carolina Olarte, Ciso de Lulo Bank para Colombia.
3. Se avecina una guerra de talentos en ciberseguridad: Las empresas competirán por talento especializado en ciberseguridad, lo cual elevará los estándares y hará que se reduzcan aún más los presupuestos. Las herramientas que hacen que los equipos SOC sean más eficientes con curvas de aprendizaje rápidas pueden ser la clave que ayude a las empresas a hacer frente a la situación.
4. Las organizaciones pequeñas y grandes adoptan sistemas de respuesta de amenazas automáticos: Una forma de ser más eficiente es automatizar las tareas rutinarias y que consumen más tiempo en ciberseguridad. Para esto, las herramientas integradas y la coordinación entre las personas y la tecnología serán cada vez más importantes para empresas grandes y pequeñas.
5. El seguro cibernético se hace inevitable: Aunque algunos gobiernos están obligando a las organizaciones a adquirir un seguro cibernético, las compañías de seguros serán más selectivas en cuanto a las condiciones de cobertura. Las organizaciones tendrán que demostrar una sólida práctica de ciberseguridad o, de lo contrario, tendrán que pagar tasas de cobertura más elevadas o no tener la cobertura esperada.
6. El adversario construye nuevas alianzas: Los ciberdelincuentes forman nuevas asociaciones con quienes pueden facilitar el acceso a la red. La participación de los empleados aumentará a medida que el adversario acepte compartir las ganancias.




