En ocasiones, consideramos a los compañeros de trabajo como parte de nuestra familia, ya que pasamos alrededor de 8 horas al día junto a ellos. Es así como se forjan lazos especiales de confianza y amistad, que son distintos a nuestras otras relaciones afectivas.
Por lo tanto, es normal que el fallecimiento de un compañero de trabajo a veces resulte especialmente difícil de sobrellevar, más aún si existía una relación de amistad, o si la muerte fue repentina y trágica.
A su vez, también es posible experimentar una sensación de ansiedad y culpa si el fallecimiento ocurrió en el lugar de trabajo, o si su última interacción con esa persona no fue agradable. Incluso cuando la pérdida de un colega se produce como consecuencia de una enfermedad prolongada, puede que sientas mucha tristeza al recibir la noticia. Es así como durante el proceso de duelo, te darás cuenta de que la partida de ese ser querido con quien compartías diariamente, tendrá en ti un impacto emocional y físico.
Impacto Emocional
Cómo sobrellevamos una pérdida dependerá de muchos factores, como por ejemplo nuestras creencias personales, experiencias de vida previas o nuestro estado emocional. Para algunos de nosotros, pensar en quien falleció puede dificultarnos la concentración en el trabajo por un tiempo breve. A otros puede resultarles difícil retomar el ritmo, lo que puede producir errores que a su vez podrían afectar a su entorno laboral.
Impacto Físico
Un impacto emocional fuerte debido al fallecimiento de un compañero de trabajo, puede afectar de manera directa, y a menudo negativa, en la salud física. Los sentimientos prolongados de profunda tristeza interferirán con los patrones de alimentación y sueño.




