Las pérdidas gestacionales o perinatales cuentan desde el pasado mes de octubre con un espacio especial en el Cementerio de Ripoll (Barcelona), permitiendo a las familias que pasan por esta situación tener un punto de referencia físico donde recordar y rendir homenaje al hijo fallecido, a la vez que se da respuesta a una necesidad emocional provocada por el duelo de esta muerte. GIC de Nomber, la empresa concesionaria del Cementerio de Ripoll, perteneciente al grupo Áltima y empresa afiliada a ALPAR en España, conjuntamente con el ayuntamiento de la ciudad, han sido los creadores de este memorial, el primero de este tipo en el Ripollès.
La presentación oficial, que tuvo lugar en un acto breve y reducido, teniendo en cuenta las restricciones actuales, contó con la presencia del alcalde de Ripoll, Jordi Munell; el regidor de Salud, Bienestar Social y Personas Mayores, Joan Maria Roig, y los representantes del área de Cementerios de Áltima, Joan Ventura y Lluís Brustenga, así como el responsable de Áltima en el Ripollès, Juan Catalán.
Ubicado en el centro del Cementerio de Ripoll -al final de la Vía A-, en un punto recogido e íntimo del recinto, el nuevo espacio para el duelo gestacional y perinatal consta de una parcela en cuyo centro se encuentra, a modo de estela funeraria, una losa con la inscripción: ‘En memoria de los ni-ños y niñas que, sin llegar a nacer, han dejado su huella, y en apoyo a los que conviven con su recuerdo’.




