Usualmente las cenizas de los seres queridos que fallecen son lanzadas al mar o al viento desde alguna montaña. A veces se guardan en urnas en las casas o se ponen en un restero. Ahora algunos las convierten en diamantes.
Alejandro González quedó sin nada que hacer en el campo luego de que su padre perdió la finca familiar por una hipoteca. Recogiendo sus cosas encontró una postal descolorida de Abelardo Cruz, su mejor amigo de infancia, quien luego de estudiar en Bogotá viajó a Estados Unidos y se convirtió en un prometedor empresario.
Una pantalla táctil permite buscar por el nombre a los difuntos
El cementerio de Nuestro Padre Jesús ha informatizado su callejero. Los vecinos pudieron estrenar ayer un punto informatizado en el que cualquier persona puede obtener datos sobre la situación donde se encuentra enterrado un familiar, amigo o conocido.